Ay muñeco que te pierdes, con ese gesto lascivo, ¡válgame! que bajas peligrosamente hacia la pierna y esta muñeca es pura y virginal (qué remedio), no me la perviertas...
Sigo queriendo a mis viejos amigos los maniquíes, con su humor y su horror, con sus tragedias y sus tonterías, sus miradas, sus filosofías y, sobre todo, su voz. Hace años que no posteo, pero voy a volver durante un tiempo. En breve. ¡Hasta pronto!
2 comentarios:
Ay muñeco que te pierdes, con ese gesto lascivo, ¡válgame! que bajas peligrosamente hacia la pierna y esta muñeca es pura y virginal (qué remedio), no me la perviertas...
Jaja, es lascivo ¿verdad?, es la palabra... pero creo que lo que más le importa es quedar bien!
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